lunes, 25 de julio de 2011

3ª ENTREGA: PERMANECEMOS

(Playa de los Muertos, Cabo de Gata-Foto de José A. Almela)

Querido Amig@:
En esta tercera entrega veraniega un pensamiento con alas en su materia inmortal: el deseo de permanecer en el tiempo con un deseo pequeño y a la vez enorme de vivir.

Una apacible viejecita asiste a una conferencia en el Planetarium de Nueva York. El conferenciante dice que el Sol se extinguirá, por falta de combustible, dentro de diez mil millones de años, acarreando la desaparición de nuestro planeta. La viejecita se levanta y pregunta asustada al conferenciante:
– ¿Me puede decir de nuevo cuánto tiempo tardará el sol en extinguirse?
– Diez mil millones de años, señora, repite el conferenciante.
La viejecita se sienta mientras dice con tono de inmenso alivio:
– Uf, qué susto, creí que había dicho diez millones.

La visión absurdamente optimista de la viejecita es más saludable que la de quienes piensan que tienen la muerte acechando en cada esquina. Así, que en este verano que está siendo poco usual, un poema de mi libro “En el tono de las cosas que importan” (Ed. Tres Fronteras, 2009), en el que la vida anda entre las gotas del inmenso océano :

PERMANECEMOS

En el atardecer
tu mirada nubla la mía
porque tiendes hacia mí
un mar de estrellas.

Y si permanecemos
es porque el tiempo es una gota de agua
en un océano de silencio.

2 comentarios:

jorge alejos dijo...

corto pero hermoso

angel almela dijo...

Gracias, a veces sabes que es imposible decir más con lo que has escrito.