miércoles, 2 de julio de 2008

POSIBLEMENTE, LA POESÍA ....

-Ilustración de ANA ALMELA-

Posiblemente, lo más seguro, es que la Poesía sea como la Libertad, algo necesario y, un lío.

Leí hace tiempo un poema en prosa que delataba una zozobra parecida a esta de la significación de la Poesía. Decía:

Posiblemente, lo más seguro, es que nadie sepa jamás por qué las prisas de un tiempo hicieron daño a quien esperaba, pacientemente, ver venir a quien deseaba, en un entorno de libros y pensamientos.

Posiblemente, lo más seguro, es que un paseo por un barrio viejo de una ciudad pequeña pueda ser algo parecido a un paseo por las nubes, si a nuestro lado camina aquel a quien uno esperaba, pacientemente ver venir, en un entorno de libros y pensamientos.

Posiblemente, lo más seguro, es que una mirada desde el balcón de una estrecha calle sea el más clamoroso recibimiento o la más alta despedida, si a quien mira es aquel junto a quien pasea y aquien uno esperaba, pacientemente ver venir, en un entorno de libros y pensamientos.

Posiblemente, lo más seguro, es que un día cualquiera, un 3 de julio por ejemplo, alguien reciba en un sobre una rosa breve y sea éste un regalo imposible en el apacible universo de dos corazones entornados, uno el de quien espera, pacientemente; el otro, el de quien paseaba a su lado, y quizás los de ambos, los que se miraban la pasar por aquella estrecha calle, uno desde un balcón con dibujo de torre y el otro el que quiso conquistar esa atalaya,… en un entorno de libros y pensamientos.

Posiblemente, lo más seguro, es que la Poesía sea como un río con múltiples cauces, una forma de religiosa más allá del rezo, un caos con múltiples versículos…. ¿Tú qué opinas?

2 comentarios:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

La poesía es la música, la imagen, la luz, el paisaje, todo cuando amanece a nuestros ojos cada mañana y, si además, miramos cada cosa como si fuese la primera vez que la vemos, eso es la poesía.

Anónimo dijo...

La poesía es una metáfora de la caída: Lucifer cayó al infierno; el hombre, de la patria de la infancia. Sólo queda el recuerdo fugaz, el fulgor de una imagen. El poeta conoce los códigos (la lenta, eterna, caída de una hoja en otoño; la luz de agosto…), y al ser conjurados, nos devuelven, en la maravilla de un instante,los paraísos perdidos.