Érase un País donde te decían, sin ruborizarse: "No teman, amigos, nadie pretende bajar su sueldo, es sólo una “devaluación competitiva de los salarios” Un País donde aseveraban: atravesamos una época de crisis —o de “severa desaceleración”— y son necesarios recortes —perdón, quisimos decir “reformas” o, como mucho, “ajustes”— en varios ámbitos.
Donde algunos políticos no se han planteado introducir el copago en la sanidad pública, en absoluto, sino que trabaja en la idea de introducir “un tique moderador sanitario”.
Uno donde el Gobierno no ha subido el impuesto sobre la renta —ya había prometido durante la campaña electoral que no lo haría—, sino que esa modificación del IRPF consiste en un “recargo temporal de solidaridad”.
Un País donde el rey del lenguaje es el Eufemismo, y además, sin rubor.
Pero por encima de todo, un País donde algunos ¿valientes? Se atreven a decir que el Senado no sirve para nada o que las Diputaciones son un chollo para los políticos, porque tampoco sirven para nada…..como lo dice este Senador, sin ruborizarse, pero hablando claro.



